Jornadas de Puertas Abiertas en Enfermedad de Párkinson
abril 5, 2017
Proyecto de colaboración con la Universidad de Stanford (California, EEUU)
mayo 16, 2017
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Los 5 artículos científicos sobre Párkinson más relevantes de abril

Ya tenemos aquí los #5artículospor de abril. Para los que lleguéis aquí por primera vez, os ponemos en situación. #5artículospor es una sección en la que mensualmente un neurólogo de reconocido prestigio nos acerca los 5 artículos científicos más interesantes del mes.

En esta ocasión, contamos con la Dra. Sonia Escalante Arroyo del Servicio de Neurología, Hospital de Tortosa Verge de la Cinta (HTVC), Tortosa, Tarragona. Aprovechamos para darte las gracias de corazón. Sin profesionales implicados como vosotros, esta sección no podría llevarse a cabo.

Espero que os resulten interesantes y si es así, estaríamos encantados de que lo compartieseis en las Redes bajo el hashtag #5artículospor.
PRIMER ARTÍCULO: Inducción de astrocitos humanos in vitro y astrocitos en un modelo de ratón de enfermedad de Parkinson a neuronas dopaminérgicas funcionales.

Induction of functional dopamine neurons from human astrocytes in vitro and mouse astrocytes in a Parkinson’s disease model.

La enfermedad de Parkinson (EP) es una enfermedad neurodegenerativa en la que se observa pérdida progresiva de neuronas dopaminérgicas principalmente en la sustancia negra del mesencéfalo, encargadas de producir dopamina. Los tratamientos actuales buscan conseguir recuperar la actividad dopaminérgica, pero no alteran la progresión de la enfermedad. El trasplante de células fetales intentaba actuar en esta línea. La polémica de utilizar células fetales llevó a la evolución de la investigación, trabajando posteriormente con células madre y posteriormente con células “reprogramadas”.
Posteriormente investigaron en modelos de ratón in vivo, la conversión de los propios astrocitos del ratón a neuronas dopaminérgica inducidas. Esto se realiza mediante la infiltración in situ en mesencéfalo de lentivirus que transportan diferente material genético (que previamente habían demostrado la capacidad de convertir fibroblastos en neuronas dopaminérgicas inducidas). Así se evitaría el trasplante celular y la inmunosupresión que se precisa posteriormente. Hasta ahora esto se había conseguido en astrocitos de ratón in vitro. In vivo sólo se había conseguido reprogramar células gliales a diferentes neuronas pero no dopaminérgicas.
En este artículo nos muestran en primer lugar cómo reprogramar astrocitos humanos a células dopaminérgicas (in vitro). En segundo lugar la misma reprogramación celular es eficaz in vivo en ratones, consiguiendo mejoría en el comportamiento motor espontáneo y en la marcha en modelos de EP. Hasta ahora se había conseguido la reprogramación celular a neuronas inducidas pero nunca a neuronas dopaminérgicas. Esta investigación abre una vía diferente de investigación para tratar la EP.
CONCLUSIÓN: Hasta ahora las terapias celulares para la EP se han centrado en el trasplante de las células afectadas por el proceso patológico. En este artículo se describe una técnica en la que las neuronas dopaminérgicas son generadas por conversión directa de los astrocitos. Se reprograman células para producir la sustancia que falta en la EP: la dopamina. Todavía falta comprobar la respuesta in vivo en humanos. La reprogramación celular puede que sea, en un futuro próximo, la base del tratamiento de muchas enfermedades neurodegenerativas. Si conseguimos que nuestras propias células se conviertan en las células deficitarias o que puedan producir proteínas que eran deficientes, se habrá dado un gran paso para acercarnos a la cura de estas enfermedades.
SEGUNDO ARTÍCULO: La “marcha nórdica” o marcha con bastones mejora el modo de andar y los síntomas axiales en la enfermedad de Parkinson leve a moderada.

Polestriding intervention improves gait and axial symptoms in mild to moderate Parkinson disease.

Los enfermos de Parkinson pueden experimentar alteraciones de la marcha como disminución de la velocidad, disminución de la longitud del paso, aumento del tiempo de la zancada etc. Estas alteraciones se correlacionan con la severidad de la enfermedad y pueden provocar caídas, aumento de la dependencia y riesgo de institucionalización. La mayoría de los tratamientos farmacológicos no ofrecen beneficio para estos problemas, o desaparece con el paso del tiempo. Es por esto que desarrollar estrategias no farmacológicas resulta importante.
La marcha nórdica es un ejercicio no competitivo, con bastones especialmente diseñados para caminar en el exterior. Se parece al ski de fondo, ya que los bastones se usan bilateralmente con movimientos amplios de los brazos. Hay algún estudio que demuestra que en EP mejora la calidad de vida, la velocidad de la marcha y las transferencias de sentado a de pie.

En este estudio se investiga los efectos que tiene un plan de ejercicio (marcha nórdica) supervisado por un entrenador, durante 12 semanas (3 horas semanales) en varios indicadores de la marcha. Se utilizaron podómetros y registro de frecuencia cardíaca y las evaluaciones motoras las realizaron expertos en trastornos del movimiento de diferentes centros de Estados Unidos.
Se reclutaron 17 pacientes con EP leve a moderada, de los cuales 16 completaron al menos un 75% del plan de ejercicio. Se evaluó a los pacientes en situación OFF medicación en una visita basal, otra post intervención y una final de seguimiento tras la intervención.

El plan de ejercicio produjo una mejoría significativa en la longitud del paso, amplitud del braceo y en la velocidad de la marcha. También se observó mejoría en los ítems de marcha y equilibrio de la escala UPDRS. También hubo reducción significativa en la escala de severidad de la enfermedad (Hoehn&Yarh), UPDRS parte motora, y UPDRS puntuaciones de equilibrio y marcha.
CONCLUSIÓN: A pesar de que el diseño del estudio podría mejorarse incluyendo evaluadores “ciegos” (que no conocen si el paciente ha recibido intervención o no) y controles, me ha parecido interesante que un ejercicio sencillo y fácil de realizar, produzca beneficios objetivables en algunos parámetros de la marcha y mejore variables clínicas de severidad de la enfermedad. Los tratamientos farmacológicos actuales no consiguen mejorar algunos de estos ítems, por lo que la combinación del mejor tratamiento médico con planes de ejercicio como la marcha nórdica podría lograrlo y prevenir caídas. Una vez más el ejercicio físico continuado demuestra un beneficio para los enfermos de Parkinson (como ya lo hizo el Tai-chi, el baile, o simplemente caminar).
TERCER ARTÍCULO: Identificación de posibles biomarcadores en líquido cefalorraquídeo utilizando proteómica cuantitativa.

Identification of candidate cerebrospinal fluid biomarkers in parkinsonism using quantitative proteomics.

La EP es el trastorno del movimiento neurodegenerativo más frecuente. Los parkinsonismos atípicos como la parálisis supranuclear progresiva (PSP), atrofia multisistémica (AMS) y el síndrome corticobasal (CB) representan formas más raras pero más agresivas de parkinsonismo. A veces se presentan de forma similar a la EP complicando el diagnóstico preciso y precoz. A pesar de su similitud al inicio, estas enfermedades difieren en el pronóstico, los hallazgos anatomopatológicos y la respuesta terapéutica.
El diagnóstico de la EP es todavía un diagnóstico clínico, las pruebas complementarias ayudan a descartar otras causas y pueden apoyar la sospecha clínica. La disponibilidad de marcadores biológicos podría ayudar a diagnosticar la EP antes, ser más precisos en el diagnóstico (diferenciar parkinsonismos) y quizás hasta monitorizar la progresión de la enfermedad o pronosticar la respuesta al tratamiento. El líquido cefalorraquídeo (LCR) se ha analizado como fuente de biomarcadores que puedan reflejar la patología cerebral subyacente. La alfa-sinucleína y cadenas ligeras de proteínas muestran cambios muy variables en los diferentes estudios, por lo que no resultan buenos biomarcadores.
En este estudio prospectivo se obtuvo muestra de LCR en 136 sujetos, 26 con EP, 82 con parkinsonismo atípico (AMS; CB; PSP) y 28 controles sanos. Se analizaron con técnicas novedosas las proteínas presentes en LCR (estudio proteómico). En el grupo de parkinsonismos se identificaron 26 proteínas como posibles biomarcadores. Estas proteínas están relacionadas con la neurodegeneración y se pueden dividir en 3 grupos: inflamación (niveles más elevados en el grupo de parkinsonismos), proteínas neuronales o de la sinapsis y proteínas involucradas en cáncer/metástasis (en estos 2 últimos se detectaron niveles más bajos en los parkinsonismos que en controles sanos).

Los niveles de estos marcadores se encontraban en una situación intermedia en los EP (se situaban entre los controles sanos y los sujetos con parkinsonismo), sugiriendo una neurodegeneración más lenta o más localizada en los EP. De estos, hasta 5 (la mayoría proteínas neuronales o relacionadas con la sinapsis) conseguían diferenciar la EP de otros parkinsonismos. Se realizó un seguimiento de al menos 2 años en los pacientes para afinar el diagnóstico clínico.
CONCLUSIÓN: El diagnóstico precoz de la EP podría ser esencial cuando dispongamos de terapias que modifiquen el curso de la enfermedad. Investigar posibles biomarcadores puede ayudar a encontrar la clave del diagnóstico precoz. Además pueden dar pistas sobre los posibles mecanismos degenerativos en los parkinsonismos y abrir nuevas líneas de investigación para el tratamiento.
CUARTO ARTÍCULO: Asociación de Helicobacter pylori (HP) con la enfermedad de Parkinson.

Association of Helicobacter pylori with Parkinson’s Disease.

Este estudio realizado en India recogió 36 pacientes con EP y se analizó la presencia de Helicobacter pylori (HP). Los pacientes con serología HP positivo se sometieron al tratamiento erradicador de HP durante 2 semanas.
Se observó la presencia de HP en la mitad de los sujetos. Aquellos que eran positivos para HP, tenían mayor duración de la enfermedad, tomaban dosis más altas de levodopa de forma significativa y tenían peor situación funcional (menos tiempo On y puntuación más alta en la UPDRS parte motora). El tratamiento erradicador de HP mostró mejoría tanto en la situación motora en On y en OFF, medida con la escala III UPDRS, como en el tiempo ON, además de conseguir ON de forma más rápida.

La presencia de gastritis secundaria a HP puede confundirse en los EP con síntomas no motores de la enfermedad o achacarse a efectos secundarios de la medicación. Además la presencia de HP puede alterar la absorción de levodopa e incluso enlentecer el vaciado gástrico. Por todo ello el tratamiento erradicador de HP podría favorecer una mejor respuesta a la levodopa.
CONCLUSIÓN: Aunque es un estudio sencillo, pensar en otras causas que pueden interferir en el tratamiento de los pacientes con EP puede mejorar su calidad de vida. En España, la detección de HP puede realizarse con un sencillo test (test del aliento) y podría ayudar a aquellos pacientes que no acaban de conseguir una situación óptima, o en los que se sospecha un vaciado gástrico lento.
QUINTO ARTÍCULO: Resultados neuropsicológicos en pacientes con enfermedad de Parkinson y estimulación cerebral profunda.

Neuropsychological outcomes from constant current deep brain stimulation for parkinson’s disease.

Diferentes estudios han demostrado que la estimulación cerebral profunda (DBS) del núcleo subtalámico (NST) es superior al mejor tratamiento médico en cuanto a control de los síntomas motores, disminución de las complicaciones motoras secundarias a la medicación (discinesias) y en la calidad de vida de los pacientes. Pero también se han descrito alteraciones cognitivas, sobretodo en la fluencia verbal (capacidad de hablar fluidamente, sin interrupciones, sin buscar palabras).
En este estudio se evaluaron 136 pacientes con implantes bilaterales en NST. Un grupo recibió estimulación continua desde la intervención y el otro a los 3 meses del implante. Se evaluaron cognitivamente a todos ellos en una visita basal, a los 3 y a los 12 meses. A los 3 meses no se observaron resultados significativos en las puntuaciones de los diferentes tests entre los dos grupos, salvo por los síntomas depresivos que mejoraron significativamente en el grupo de estimulación precoz. Se observó cierto deterioro de la fluencia verbal a los 3 meses que a los 12 meses fue significativo en ambos grupos. Esto indica que cuando hay alteración cognitiva, puede deberse a un efecto de “micro-lesión” relacionado con el implante de los electrodos, más que al estímulo continuado.
Uno de los objetivos de las evaluaciones neuropsicológicas es intentar predecir qué pacientes desarrollarán cambios cognitivos significativos. Previamente se había sugerido que la puntuación en atención, junto con la edad y la respuesta a la levodopa podían predecir el riesgo de presentar deterioro cognitivo tras la DBS. Lamentablemente en este estudio, no se ha podido corroborar esta hipótesis.
CONCLUSIÓN: La estimulación cerebral profunda es razonablemente segura desde el punto de vista cognitivo, pero pueden observarse algunas alteraciones en la fluencia verbal y la velocidad de procesamiento. Es útil tener estos datos en cuenta a la hora de seleccionar mejor a los candidatos a estas técnicas para evitar la aparición de mayor deterioro cognitivo. En un futuro sería bueno trabajar en predictores de riesgo de desarrollar deterioro cognitivo, para controlar que los efectos indeseados sean los mínimos posibles.

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