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Los 5 artículos científicos sobre párkinson más relevantes de agosto

A pesar de estar en plenas vacaciones de verano, la actividad no cesa y este mes de agosto también se han publicado estudios interesantes sobre la enfermedad de Parkinson. Algunos de ellos sobre el cuidador del paciente, al cual no debemos olvidar y otros muy interesantes sobre la cirugía. A continuación puedes leer cuales son nuestro 5 artículos seleccionados del mes de agosto. Además podéis ver los últimos artículos en nuestra web en este enlace.

Despite being in full summer vacation, the activity does not stop and this August have also published interesting studies on Parkinson's disease. Some of them about the patient's caregiver, which we should not forget and others very interesting about surgery. Below you can read which are our 5 articles selected from the month of August. You can also see the latest articles on our website in this link.

El cuidador del paciente con enfermedad de Parkinson desempeña un papel fundamental. Entre otras funciones, ayuda al enfermo en sus actividades del día a día, pero también es clave a la hora de detectar algunos síntomas como alteraciones del estado de ánimo, trastornos de conducta, problemas nutricionales, etc. La identificación precoz de cualquier complicación es importante porque tratándola puede mejorarse la calidad de vida del enfermo. Un ejemplo son la depresión y ansiedad, síntomas que se sabe que impactan de forma muy negativa en la calidad de vida del paciente.
A esto debemos añadir que se sabe que en general ambos síntomas, depresión y ansiedad, muchas veces no son suficientemente reconocidos y son infradiagnósticados. Este mes se publica un trabajo en el que los autores quisieron conocer la capacidad del cuidador principal del paciente para detectar si el enfermo al que cuidaban tenía depresión o ansiedad. Es importante ya que para muchos síntomas los médicos se valen del criterio del cuidador. Para ello, en 80 pacientes con enfermedad de Parkinson, compararon la opinión del cuidador mediante el Inventario Neuropsiquiátrico (NPI) con el diagnóstico de referencia de depresión y ansiedad que obtuvieron con el cuestionario MINI-Plus. Observaron que realmente la coincidencia entre el diagnóstico y la opinión del cuidador fue muy baja, sólo 6.3% para la depresión y 17.5% para la ansiedad. En general, los cuidadores identificaron depresión en más casos de los que había y por contra identificaron ansiedad en menos de los presentes. Además observaron que el estrés del cuidador es un factor que contribuía a identificar de forma errónea que el paciente presentaba depresión y ansiedad.

Conclusión: El presente estudio demuestra que no es muy fiable la opinión del cuidador para saber si el paciente tiene depresión o ansiedad, dado que muchas veces se equivocan. El cuidador del paciente tienden a infravalorar la ansiedad y por contra sobrevalorar la depresión. Los cuidadores más estresados probablemente aciertan menos. Este trabajo es original en el mensaje e información que proporciona. El médico en base a esto, debe valorar la opinión del cuidador con cierta cautela, ya que el paciente podría estar deprimido o nervioso y el cuidador no percibirlo así.


The caregiver of the patient with Parkinson's disease plays a fundamental role. Among other functions, the caregiver helps the patient in their day-to-day activities, but he/she is also key for detecting some symptoms such as alterations in mood, behavior disorders, nutritional problems, etc. The early identification of any complication is important because by treating it, the quality of life of the patient can be improved. An example is depression and anxiety, symptoms that are known to have a very negative impact on the patient's quality of life. It is known that in general both symptoms, depression and anxiety, are often not sufficiently recognized and are underdiagnosed. This month a work is published in which the authors wanted to know the capacity of the main caregiver of the patient to detect if the patient they were caring for had depression or anxiety. It is important because many symptoms doctors use the criteria of the caregiver. For this, in 80 patients with Parkinson's disease, they compared the caregiver's opinion through the Neuropsychiatric Inventory (NPI) with the reference diagnosis of depression and anxiety obtained with the MINI-Plus questionnaire. They observed that really the coincidence between the diagnosis and the opinion of the caregiver was very low, only 6.3% for depression and 17.5% for anxiety. In general, the caregivers identified depression in more cases than there were and in contrast they identified anxiety in less than those present. They also observed that the stress of the caregiver is a factor that contributed to erroneously identify that the patient had depression and anxiety.

Conclusion: The present study shows that the opinion of the caregiver is not very reliable to know if the patient has depression or anxiety, since they are often wrong. The patient's caregiver tends to underestimate anxiety and by overvaluing depression. More stressed caregivers probably guess less. This work is original in the message and information it provides. The doctor based on this, must assess the opinion of the caregiver with some caution, since the patient could be depressed or nervous and the caregiver not perceive it that way.
La cirugía del Parkinson puede mejorar muchos síntomas del paciente, pero hasta la fecha no había un conocimiento claro sobre como respondían los síntomas de piernas inquietas en pacientes operados (estimulación cerebral profunda). En concreto, en cuanto a la estimulación cerebral profunda del núcleo subtalámico, la evidencia acerca de un posible beneficio es sobre casos aislados y dos publicaciones previas con 6 pacientes cada una. Por contra, algunos estudios demostraron el efecto contrario, el desarrollo de síntomas de piernas inquietas en pacientes que antes de la cirugía no los presentaban, en uno en 11 pacientes de 195 y en otro en 6 de 31.
Este mes se publica en la revista Neurology los resultados de un estudio en el que 22 pacientes con enfermedad de Parkinson y síntomas de piernas inquietas fueron operados y seguidos durante 2 años. No hubo comparación con un grupo que recibiera placebo y además la recogida de datos fue retrospectiva. A todos los pacientes se les administraron dos escalas de piernas inquietas, una para conocer la severidad del síndrome (IRLS) y otra sobre el impacto de los síntomas de piernas inquietas sobre la calidad de vida del enfermo. Se recogieron datos antes de la cirugía y después de la misma a los 6 meses, 1 año y 2 años. Observaron mejoría después de operarse tanto a los 6 meses, 1 año como 2 años con respecto a antes de la cirugía, tanto en la escala IRLS como en la calidad de vida. En lo que no observaron correlación fue entre el grado de mejoría en los síntomas de piernas inquietas y la mejoría motora experimentada o el grado de reducción de medicación dopaminérgica. De los 22 pacientes, la mitad presentaron una mejoría de al menos el 50% en sus síntomas, y hasta el 27% presentaron remisión de los síntomas de piernas inquietas en algún momento de la evaluación después de la cirugía.

Conclusión: La estimulación cerebral profunda del núcleo subtalámico mejora los síntomas de piernas inquietas en enfermos de Parkinson a pesar de la reducción de la medicación dopaminérgica y este efecto se mantiene además al menos 2 años. Es algo importante a conocer dado que los síntomas de piernas inquietas están presentes en el 10 a 50% de los pacientes con Parkinson (varía según los estudios) y muchas veces es muy discapacitante. Esta terapia permite conseguir un beneficio con menos medicación (se consigue reducir con la cirugía).


Parkinson's surgery can improve many symptoms of the patient, but to date there was no clear knowledge about how the symptoms of restless legs responded in operated patients (deep brain stimulation). Specifically, regarding the deep brain stimulation of the subthalamic nucleus, the evidence about a possible benefit is on isolated cases and two previous publications with 6 patients each. In contrast, some studies showed the opposite effect, the development of symptoms of restless legs in patients who did not present them before surgery, in one in 11 patients of 195 and in another in 6 of 31.

This month is published in the journal Neurology the results of a study in which 22 patients with Parkinson's disease and symptoms of restless legs were operated and followed for 2 years. There was no comparison with a group that received placebo. The data collection was retrospective. All patients were administered two scales of restless legs, one to know the severity of the syndrome (IRLS) and another on the impact of the symptoms of restless legs on the quality of life of the patient. Data were collected before surgery and after surgery at 6 months, 1 year and 2 years. They observed improvement after surgery both at 6 months, 1 year and 2 years with respect to before the surgery, both in the IRLS scale and in the quality of life. What the investigators did not observe was correlation between the degree of improvement in the symptoms of restless legs and the motor improvement experienced or the degree of reduction of dopaminergic medication. Of the 22 patients, half had an improvement of at least 50% in their symptoms, and up to 27% had remission of the symptoms of restless legs at some time of the evaluation after surgery.

Conclusion: The deep brain stimulation of the subthalamic nucleus improves the symptoms of restless legs in Parkinson's patients despite the reduction of dopaminergic medication and this effect is also maintained for at least 2 years. It is important to know since the symptoms of restless legs are present in 10 to 50% of patients with Parkinson's disease (it varies according to the studies) and many times it is very disabling. This therapy allows to obtain a benefit with less medication (it is possible to reduce with surgery).
Además este mes también se publica un interesante estudio en Clinical Neurophysiology en el que los autores demuestran que la frecuencia de estimulación del núcleo subtalámico interfiere en la marcha. Como ya es sabido, en la cirugía del Parkinson se introducen unos electrodos dentro del cerebro, generalmente en el núcleo subtalámico de ambos lados, que van conectados a un generador (como un marcapasos colocado debajo de la piel que se conecta con un cable con los electrodos), de tal forma que a nivel del cerebro se descarga una corriente continua que estimula el cerebro.
Desde fuera, el especialista puede con un aparato externo (como si fuera una tablet) manipular los parámetros de estimulación, que son la frecuencia de la descarga, la duración de cada impulso y la intensidad. Además, en cada electrodo hay 4 polos y puede cambiar los mismos, todo ello con intención de conseguir la mejor respuesta al tratamiento por parte del paciente.

Dicho eso, ya se sabe también que frecuencias altas (130 Hz) de estimulación empeoran los bloqueos de la marcha y que frecuencias bajas (60-80 Hz) los mejoran. Sin embargo, los investigadores de este trabajo evaluaron los efectos terapéuticos de la estimulación cerebral profunda a baja frecuencia (80 Hz) y alta (130 Hz) en el inicio de la marcha de pacientes con Parkinson, con o sin la combinación de una tarea cognitiva. Esta tarea de interferencia cognitiva consistió en iniciar la marcha de acuerdo con una señal visual, lo que implicó la integración de una señal ambiental y la ejecución de la tarea motora. El estudio incluyó a 19 pacientes (15 hombres y 4 mujeres) con enfermedad de Parkinson con una edad media de 59 años y a 20 personas sanas (15 hombres y 5 mujeres) con una edad media de 62 años. Si bien se registró el inicio de la marcha en todos los participantes, solo 9 pacientes con Parkinson realizaron la prueba de caminar combinada con la tarea de interferencia cognitiva. Las pruebas se realizaron antes de la cirugía, con o sin medicación dopaminérgica, y después de la cirugía sin medicación dopaminérgica. En la tarea de iniciación de la marcha, los pacientes con Parkinson mostraron mejorías significativas en su capacidad para empezar a caminar después de la cirugía. Sin embargo, cuando se combinó con la tarea de interferencia cognitiva, el tratamiento con estimulación cerebral profunda de alta frecuencia disminuyó significativamente el inicio de la marcha de los pacientes. Estos cambios no se observaron en pacientes tratados con baja frecuencia de estimulación, con o sin medicación dopaminérgica previa, o en personas sanas. Estos hallazgos sugieren que la estimulación cerebral profunda del núcleo subtalámico a alta frecuencia reduce la capacidad de procesar simultáneamente información motora y cognitiva, mientras que parece preservarse con la estimulación a baja frecuencia. Por lo tanto, los resultados apoyan el uso de estimulación de baja frecuencia para facilitar el poder mejorar la congelación de la marcha en pacientes con Parkinson. Los investigadores observaron que diferentes frecuencias pueden actuar de forma diferente en las redes cerebrales que regulan las funciones motoras y cognitivas, siendo necesarios estudios adicionales para aclarar los mecanismos que están detrás de estos efectos.

Además de este trabajo, otro publicado en Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry (https://jnnp.bmj.com/content/89/9/989), demuestra que la estimulación del subtálamo a bajas frecuencias (60 Hz) comparado con altas frecuencias (130 Hz) mejora los bloqueos de la marcha, la lentitud de movimiento y en general los síntomas axiales excepto la disfagia (problemas para tragar), aunque este beneficio se va perdiendo con el tiempo. Estos hallazgos los observaron en 11 pacientes que seguieron durante más de 1 año y a los que les hicieron videofluoroscopia (prueba para analizar la capacidad de tragar).

Conclusión: La estimulación cerebral profunda del núcleo subtalámico cuando se aplica a baja frecuencia (80 Hz) mejora el inicio de la marcha y permite mantener la capacidad de procesar simultáneamente información motora y cognitiva. Luego, en pacientes con bloqueos de la marcha será necesaria estimulación a bajas frecuencias (60-80 Hz) porque un estímulo visual para iniciar la misma no conseguirá una mejoría cuando recibe altas frecuencias de estimulación. Además, la estimulación a bajas frecuencias (60Hz) no sólo mejora los bloqueos de la marcha sino otros síntomas axiales aunque parece que el efecto se va perdiendo con el tiempo.


Also this month an interesting study is published in Clinical Neurophysiology in which the authors show that the frequency of stimulation of the subthalamic nucleus interferes with gait. As is already known, in Parkinson's surgery, electrodes are introduced into the brain, usually in the subthalamic nucleus on both sides, which are connected to a generator (such as a pacemaker placed under the skin that connects with a cable with the electrodes), so that a direct current that stimulates the brain is discharged at the level of the brain. From the outside, the specialist can with an external device (as if it were a tablet) manipulate the stimulation parameters, which are the frequency of the discharge, the duration of each impulse and the intensity. In addition, each electrode has 4 poles and can change them, all with the intention of achieving the best response to treatment by the patient.

We already know that high frequencies (130 Hz) of stimulation worsen gait blocks and that low frequencies (60-80 Hz) improve them. However, the researchers of this study evaluated the therapeutic effects of deep brain stimulation at low frequency (80 Hz) and high (130 Hz) at the start of walking of patients with Parkinson's, with or without the combination of a cognitive task . This task of cognitive interference consisted of starting the gait according to a visual signal, which involved the integration of an environmental signal and the execution of the motor task. The study included 19 patients (15 men and 4 women) with Parkinson's disease with an average age of 59 years and 20 healthy people (15 men and 5 women) with an average age of 62 years. Although the start of the gait was recorded in all participants, only 9 patients with Parkinson's performed the walking test combined with the task of cognitive interference. The tests were performed before surgery, with or without dopaminergic medication, and after surgery without dopaminergic medication. In the task of initiation of walking, patients with Parkinson's showed significant improvements in their ability to start walking after surgery. However, when combined with the task of cognitive interference, treatment with high-frequency deep brain stimulation significantly slowed the onset of patient walking. These changes were not observed in patients treated with low stimulation frequency, with or without previous dopaminergic medication, or in healthy people. These findings suggest that deep brain stimulation of the subthalamic nucleus at high frequency reduces the ability to simultaneously process motor and cognitive information, while it seems to be preserved with low frequency stimulation. Therefore, the results support the use of low frequency stimulation to facilitate the improvement of gait freezing in patients with Parkinson's. The researchers observed that different frequencies can act differently in the brain networks that regulate motor and cognitive functions, and additional studies are needed to clarify the mechanisms behind these effects.

In addition to this work, another published in the Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry (https://jnnp.bmj.com/content/89/9/989), shows that the stimulation of the subthalamus at low frequencies (60 Hz) compared to high frequencies (130 Hz) improves gait blockages, slow movement and in general the axial symptoms except dysphagia (problems swallowing), although this benefit is lost over time. These findings were observed in 11 patients who continued for more than 1 year and who underwent videofluoroscopy (test to analyze the ability to swallow).

Conclusion: The deep brain stimulation of the subthalamic nucleus when applied at low frequency (80 Hz) improves the start of walking and allows maintaining the ability to simultaneously process motor and cognitive information. Then, in patients with gait blockages, stimulation at low frequencies (60-80 Hz) will be necessary because a visual stimulus to initiate it will not achieve an improvement when it receives high stimulation frequencies. In addition, stimulation at low frequencies (60Hz) not only improves gait blockages but also other axial symptoms although it seems that the effect is lost over time.
Se sabe que la alfa-sinucleína es una proteína que se agrega de forma anómala y que estos agregados se acaban depositando para finalmente formar los cuerpos de Lewy, marcador patológico característico de la enfermedad de Parkinson. La evidencia reciente apunta a la propagación de la alfa-sinucleína de una región del cerebro a otra, en concreto como si de una enfermedad priónica se tratara, desde la célula enferma a la sana que está al lado. Su propagación probablemente dependa de varios factores como su liberación, absorción y plegamiento. Por ello, son necesarias terapias que puedan frenar esta propagación de alfa-sinucleína. Sería como frenar la propagación de una epidemia aislando un foco que se está extendiendo. En este sentido, la familia de las proteínas 14-3-3 son proteínas altamente expresadas por el cerebro que tienen la función de chaperonas y regulan el tráfico de proteínas.
En un estudio publicado en The Journal of Neuroscience, los autores investigaron el posible papel de las proteínas 14-3-3 en la regulación de la dispersión de alfa-sinucleína usando dos modelos de propagación de alfa-sinucleína. En un modelo de alfa-sinucleína paracrino, la proteína 14-3-3 promovió la liberación de alfa-sinucleína pero a pesar de esa mayor cantidad de alfa-sinucleína liberada, la alfasinucleína extracelular mostró una capacidad de oligomerización y siembra reducida, una internalización reducida y una toxicidad reducida en las neuronas primarias de ratón. La inhibición de la proteína 14-3-3 redujo la cantidad de alfasinucleína liberada pero sin embargo, su liberación fue más tóxica y demostró una mayor oligomerización, capacidad de siembra e internalización. En un segundo modelo de fibrilla preformada, la proteína 14-3-3 redujo la agregación de alfa-sinucleína y la muerte neuronal. Estos hallazgos apuntan a la familia de las proteínas 14-3-3 como reguladores de la propagación de alfa-sinucleína y sugieren que la disfunción de las proteínas 14-3-3 puede promover la patología Lewy en la enfermedad de Parkinson y las sinucleinopatías relacionadas.

Conclusión: La familia de las proteínas 14-3-3 reduce la progresión de la alfa-sinucleína desde la célula enferma a la sana por lo que terapias dirigidas a potenciar el efecto de estas proteínas que funcionan como chaperonas constituyen una vía de investigación para tratamientos futuros prometedores.


It is known that alpha-synuclein is a protein that is added abnormally and that these aggregates end up depositing to finally form the bodies of Lewy, a pathological marker characteristic of Parkinson's disease. Recent evidence points to the spread of alpha-synuclein from one region of the brain to another, specifically as if it were a prion disease, from the diseased cell to the healthy cell next to it. Its propagation probably depends on several factors such as its release, absorption and folding. Therefore, therapies are needed to stop this spread of alpha-synuclein. It would be like stopping the spread of an epidemic by isolating a focus that is spreading. In this sense, the family of 14-3-3 proteins are proteins highly expressed by the brain that have the function of chaperones and regulate protein trafficking. In a study published in The Journal of Neuroscience, the authors investigated the possible role of 14-3-3 proteins in the regulation of alpha-synuclein dispersion using two models of alpha-synuclein propagation. In a model of alpha-synuclein paracrine, the protein 14-3-3 promoted the release of alpha-synuclein but despite this greater amount of alpha-synuclein released, the extracellular alfasinuclein showed a reduced oligomerization and seeding capacity, an internalization reduced and reduced toxicity in primary mouse neurons. The inhibition of the protein 14-3-3 reduced the amount of alfasinuclein released but nevertheless, its release was more toxic and showed greater oligomerization, sowing capacity and internalization. In a second preformed fibril model, the 14-3-3 protein reduced alpha-synuclein aggregation and neuronal death. These findings point to the family of 14-3-3 proteins as regulators of alpha-synuclein propagation and suggest that dysfunction of 14-3-3 proteins may promote Lewy pathology in Parkinson's disease and related synucleinopathies.

Conclusion: The family of 14-3-3 proteins reduces the progression of alpha-synuclein from the diseased to the healthy cell, so therapies aimed at enhancing the effect of these proteins that function as chaperones constitute a research path for treatments promising futures.
Desde hace unos años se está investigado cómo los cambios en la retina pueden servir para informar sobre determinadas enfermedades degenerativas. Un ejemplo es el grosor de la retina, que se puede medir con una prueba llamada tomografía de coherencia óptica. Se publica este mes un trabajo en el que los investigadores se proponen estudiar la relación entre el grosor de la retina y la pérdida de dopamina en el cerebro de pacientes con enfermedad de Parkinson de nuevo diagnóstico. Incluyeron 49 pacientes y 54 controles. Midieron el grosor de la retina con tomografía de coherencia óptica y la cantidad de dopamina con un PET cerebral.
Observaron un adelgazamiento de la capa de la retina en los sectores temporal e inferior de 2,22 mm en los pacientes con Parkinson sin tratamiento, particularmente en las capas de células plexiformes y ganglionares internas. El grosor de estas capas mostró una correlación negativa con el estadio motor de Hoehn & Yahr, de tal forma que a mayor evolución de enfermedad, mayor adelgazamiento en la retina. Hubo una asociación además entre el adelgazamiento de la retina y la pérdida dopaminérgica en la sustancia negra izquierda.

Conclusión: Este estudio demuestra que el adelgazamiento de la retina está presente en las primeras etapas de la enfermedad de Parkinson, se correlaciona con la gravedad de la enfermedad y puede estar relacionado con la degeneración dopaminérgica nigral. La imagen retiniana puede ser útil para la detección de cambios patológicos que ocurren en la enfermedad de Parkinson temprana. Son necesarios estudios longitudinales que analicen de forma paralela la evolución de la enfermedad y los cambios observados en la retina.


For some years it has been investigated how changes in the retina can serve to inform about certain degenerative diseases. An example is the thickness of the retina, which can be measured with a test called optical coherence tomography. This month a paper is published in which the researchers intend to study the relationship between the thickness of the retina and the loss of dopamine in the brain of patients with newly diagnosed Parkinson's disease. They included 49 patients and 54 controls. They measured the thickness of the retina with optical coherence tomography and the amount of dopamine with a cerebral PET. They observed a thinning of the retina layer in the temporal and inferior sectors of 2.22 mm in patients with Parkinson's without treatment, particularly in the plexiform and internal ganglion cell layers. The thickness of these layers showed a negative correlation with the motor stage of Hoehn & Yahr, in such a way that the greater the evolution of the disease, the greater the thinning of the retina. There was also an association between thinning of the retina and dopaminergic loss in the left black substance.

Conclusion: This study demonstrates that thinning of the retina is present in the early stages of Parkinson's disease, correlates with the severity of the disease and may be related to nigral dopaminergic degeneration. The retinal image can be useful for the detection of pathological changes that occur in early Parkinson's disease. Longitudinal studies are needed to analyze in parallel the evolution of the disease and the changes observed in the retina.



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Dr. Diego Santos García
Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol (CHUF), A Coruña

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