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Microbiota, dieta y hábito intestinal en la enfermedad de Parkinson

Hola a todos. Soy Diego Santos García, neurólogo del CHUF (Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol, A Coruña). Hoy vamos a tratar un tema muy interesante pero a la vez desconocido, que es el papel que juega la microbiota intestinal en la enfermedad de Parkinson.

Para ello tengo el placer de poder entrevistar a la Dra. Silvia Gómez Senent, Médico del Aparato Digestivo del Hospital Universitario La Paz de Madrid. La Dra. Gómez Senent está especializada en enfermedad inflamatoria intestinal, trastornos funcionales digestivos y en todo lo relacionado con microbiota intestinal y además desde hace años trata pacientes con enfermedad de Parkinson que le remiten desde Neurología el Dr. Vivancos y su equipo, por lo que tenemos el privilegio de poder contar hoy con una gran especialista con mucha experiencia en este campo.
Buenos días Silvia y muchas gracias por tu tiempo y disposición a llevar a cabo esta entrevista. Personalmente creo que es un tema muy interesante pero a vez muy desconocido incluso para los propios médicos y seguro que vamos a aprender muchas cosas. Lo primero, Silvia, ¿Qué es la microbiota intestinal?
La microbiota de los humanos incluye a los microorganismos que viven sobre la piel, y en las cavidades abiertas al exterior que son, fundamentalmente, la vagina y el aparato digestivo. La microbiota está constituida por un enorme número de microorganismos, siendo las bacterias el grupo más numeroso, pero también encontramos arqueas, protozoos e incluso artrópodos (ácaros).

¿Cuándo se constituye la microbiota intestinal?; ¿cómo cambia a lo largo de los años?
Cada individuo posee una comunidad microbiana concreta. Al nacer el intestino está casi estéril, aunque estudios recientes confirman la existencia de microorganismos en el intestino del feto. La mayoría de los microorganismos se adquieren posnatalmente a partir de los de la madre y del entorno ambiental. Tras el nacimiento el intestino del recién nacido se coloniza rápidamente y este proceso va a ser diferente dependiendo de factores como el tipo de parto, modelo de lactancia, el entorno rural o urbano, el nacer en un país en vías de desarrollo o desarrollado, empleo de antibióticos por parte de la madre. A partir de los 2-3 años de edad la microbiota se estabiliza y las alteraciones que se produzcan en ella dependerán del tipo de alimentación y otros factores como estrés, uso indiscriminado de antibióticos..

¿Qué funciones tiene como tal la microbiota intestinal?
Tiene diversas funciones, todas ellas muy importantes:
1) Suministro de nutrientes esenciales: se denominan así a aquellos nutrientes que no somos capaces de sintetizar por nosotros mismos y que, sin embargo, son absolutamente necesarios para la vida: por ejemplo las vitaminas y algunos aminoácidos y ácidos grasos. Por tanto deben ser suministrados en la dieta. Los microorganismos de nuestra microbiota intestinal sí que los producen, disminuyendo así la cantidad de los mismos que debemos ingerir.
2) Aprovechamiento de nutrientes no digeribles: con nuestra dieta entran múltiples nutrientes que no son digeribles por nuestras propias enzimas digestivas y que , por tanto, llegan al intestino casi intacto. Allí son degradados por la microbiota que genera ácidos acético, propiónico y butírico, muy importante para una buena salud intestinal.
3) Antagonismo microbiano: se refiere a la capacidad de impedir el asentamiento de microorganismos foráneos, potencialmente patógenos, sobre nuestra piel y mucosas.
4) Desarrollo del sistema de defensa frecuente a las infecciones (sistema inmunitario): las bacterias presentan en su superficie proteínas que actúan como antígenos y estimulan el sistema inmunitario.
¿Cómo afecta la alimentación a la microbiota intestinal?
El llevar una dieta desequilibrada, entendiendo cómo tal, dietas exentas en fibra y en alimentos fermentados y a la vez, muy ricas en proteínas animales, azúcares simples y grasas vegetales, a las que se añade un consumo excesivo de alimentos precocinados, un abuso de edulcorantes artificiales, una ingesta de alimentos con nitratos, mercurio y otros metales pesados imposibles de eliminar por el organismo, produce una alteración en la microbiota intestinal o disbiosis.

¿Qué papel juega la microbiota intestinal en el hábito intestinal de una persona?
La interacción de microbiota-motilidad intestinal, está mediada por metabolitos derivados de la microbiota: metano, ácido sulfhídrico y ácidos grasos de cadena corta (butírico). Methanobrevibacter smithii, es una arquea saprofita intestinal, encargada de metabolizar los hidratos de carbono que ingerimos con la dieta, produciendo metano. El metano se ha asociado a alteraciones en la motilidad intestinal , observando que cuanto más altos sean los niveles de metano se reduce más el tránsito intestinal. El ácido sulfhídrico también ejerce un efecto inhibidor sobre la función neuromuscular intestinal. Las bacterias que producen este ácido son del grupo desulfobacterias.
¿Cuál es la relación entre microbiota intestinal y cerebro?
La microbiota juega un papel importante en el neurodesarrollo cerebral en edades tempranas de la vida (tanto prenatal como postnatal), que puede tener sus consecuencias en edades posteriores. De esta forma, se ha visto cómo alteraciones de la microbiota pueden verse reflejadas en la percepción del dolor, la reacción al estrés, la neuroquímica y otras alteraciones del eje intestino- cerebro. Hay varios mecanismos implicados:
- Permeabilidad intestinal: La permeabilidad intestinal aumentada o leaky gut syndrome (síndrome del intestino agujereado), se produce fundamentalmente por la conjunción del fuerte ritmo de vida, el estrés, junto con la ingesta de alimentos que contienen metales pesados, antibióticos…, que inflama la pared intestinal y la hacen permeable, lo que haría que esas sustancias tóxicas, que en condiciones óptimas de la pared, ésta las rechazase, pasarían al torrente sanguíneo, afectando al sistema nervioso, entre otros. La alteración de la microbiota puede regular la función de la barrera intestinal, reducir la inflamación o estimular la respuesta inmune.
- Activación inmunológica: La microbiota ejerce efectos directos en el sistema inmune, que a su vez está relacionado también de forma bidireccional con el SNC, por ejemplo, en la producción de enzimas proinflamatorias que afectan directamente a la barrera cerebral.
- Vía neural: El nervio vago regula distintas funciones vitales y la microbiota puede inducir señales por vía vagal al SNC.
- Metabolismo del triptófano: La microbiota puede alterar la concentración de la kynureinina (precursor del triptófano para la síntesis de la serotonina, implicada en trastornos como ansiedad y depresión.
- Producción de metabolitos bacterianos: Los metabolitos bacterianos pueden atravesar la barrera gastrointestinal e interaccionar con las células neuronales estimulando el sistema nervioso central.
¿Algunos componentes de la microbiota son más importantes que otros?; ¿hay bacterias buenas y malas?; ¿cuáles?; ¿porqué?
Se han identificado alrededor de una 1.000 a 1.100 especies bacterianas en nuestro tubo digestivo. La gran mayoría de las bacterias (90%) pertenecen a dos divisiones, Bacteroidetes y Firmicutes, y el resto son Proteobacteria, Actinobacteria, Fusobacteria, Verrucomicrobia y Cyanobacteria. Bacteroides, Faecalibacterium y Bifidobacterium son los géneros más abundantes en la microbiota humana, aunque su abundancia relativa es muy variable entre individuos. Hay un grupo funcional de bacterias que incluyen a Lactobacilus, Bacteroides y Bifidobacterias, cuya función es la de protección; otro segundo grupo es inmunomodulador, al que pertenecen Enterococcus Faecalis y E. Coli apatógeno; un tercer grupo que se encargar de dar nutrientes al resto de bacterias, que incluiría Faecalibacterium y Akkermansia; y un cuarto grupo, formado por Clostridium, Psedudoma, Proteus…, que se encarga de degradar a las proteínas de la alimentación.
Los tres primeros grupos, se considerarían “bacterias buenas” y controlarían el crecimiento indiscriminado de las bacterias pertenecientes al cuarto grupo, que son las que no podrían producir alguna enfermedad, si su crecimiento fuera exagerado.

Centrándonos ya en la enfermedad de Parkinson, sabemos que los pacientes muchas veces presentan estreñimiento. ¿Qué medidas o terapias pueden utilizarse?; ¿la microbiota intestinal juega un papel importante aquí?; ¿cómo?
Aunque las características clínicas predominantes de la enfermedad de Parkinson son déficits motores, en muchos pacientes se presentan síntomas gastrointestinales como el estreñimiento de tránsito lento y alteraciones sensoriales. Además, el estreñimiento se encuentra entre las características más tempranas de la enfermedad de Parkinson, apareciendo como hasta unos 15 años antes de la disfunción motora. El riesgo de desarrollo de la enfermedad de Parkinson aumenta con la infrecuencia de la evacuación intestinal y la severidad del estreñimiento. Hasta la fecha, los estudios clínicos sobre Parkinson y la microbiota intestinal se limitan a caracterizar las diferencias frente a los controles sanos, y algunas de las diferencias reportadas pueden ser una consecuencia del tránsito colónico dañado. Los síntomas gastrointestinales tempranos, por lo tanto, pueden ser prodrómicos, haciendo de la microbiota intestinal una fuente prometedora de información para el diagnóstico, el pronóstico y, potencialmente, la patogénesis.
Con respecto a las medidas a tomar para combatirlo, en los pacientes con Parkinson el tipo de estreñimiento que se produce es de tránsito lento, por lo que las medidas a tener en cuenta son beber abundante agua (1.5 litros al día) y la utilización de laxantes osmóticos, preferiblemente los que contengan polietilenglicol.

¿Cuáles son los recomendaciones sobre alimentación y dieta en general en pacientes con Parkinson?; ¿y en pacientes que tienen ya complicaciones motoras con fluctuaciones y discinesias?; ¿qué papel juegan los lácteos?
Las recomendaciones más importantes son las encaminadas a manejar el estreñimiento, que antes hemos comentado. Es recomendable una dieta rica en fibra con abundancia de fruta, verdura y baja en azúcares refinados. En cuanto a lácteos, si el paciente tiene SIBO (síndrome de sobrecrecimiento bacteriano), es recomendable que no tome lácteos, porque le puede producir más distensión y dolor abdominal. Hay que tener en cuenta que a medida que cumplimos años perdemos de manera fisiológica la enzima que se encarga de digerir la lactosa (componente principal en la leche de vaca, cabra...), por tanto podemos desarrollar síntomas relacionados con la malabsorción de esa lactosa, que unido a las alteraciones de la microbiota asociadas a la edad, exacerban esta intolerancia. En pacientes con fluctuaciones la recomendación es no abusar del consumo de comidas muy ricas en proteínas dado que interfieren con la absorción de la levodopa, siendo mejor varias comidas y ligeras al día que por ejemplo tres y más pesadas.
Hay un síndrome que has comentado poco conocido llamado SIBO (del inglés, Small Intestinal Bacterial Overgrowth); ¿en qué consiste, como afecta a los pacientes con Parkinson y cómo se trata y que beneficio puede conseguirse?
El síndrome de sobrecrecimiento bacteriano intestinal (SIBO) se aplica al conjunto de manifestaciones clínicas determinadas por una cambio en la composición de la microbiota del intestino delgado debido a un crecimiento inapropiado de bacterias y/o una alteración del tipo de bacterias. Es muy frecuente en pacientes con estreñimiento y por ello en pacientes con Parkinson. Puede producir síntomas inespecíficos como dolores, hinchazón abdominal, flatulencia, sensación de estar hichado o saciarse pronto al comer, malabsorción de vitamina B12 y secundariamente parestesias, déficit de concentración, etc. Se puede tratar con antibióticos, tipo rifaximina, y con un tipo concreto de probióticos.
Suele ser un tratamiento largo y hasta el 60% de los pacientes mejoran de los síntomas, pero vuelven a recaer, si no se trata el problema de base, que en nuestra caso, sería el estreñimiento. Se ha comprobado la mejoría de las fluctuaciones motoras en pacientes con SIBO que son tratados, luego su tratamiento puede ser una forma de intentar optimizar o mejorar la respuesta a la medicación.

¿Qué estudios complementarios ayudan al especialista de Digestivo en la identificación del origen de determinados síntomas, por ejemplo, en pacientes con disfagia, digestiones pesadas, diarrea o estreñimiento, problemas para defecar u otros?; ¿qué estudios soléis realizar a los pacientes?
Si el paciente consulta por estreñimiento y se han descartado síntomas de alarma (pérdida de peso, sangre en las heces, anemia…), realizamos el tiempo de tránsito colónico con marcadores radioopacos, que consiste en administrar unas cápsulas de gelatina con anillos milimétricos en su interior, varios días consecutivos. Posteriormente se realizan radiografías en un intervalo concreto y se contabiliza el número de anillos presentes en las mismas. Se aplica una fórmula matemática y eso nos da el tiempo de tránsito, determinando si ese paciente tiene un tránsito lento global, o predomina más en una parte del colon u otra. Habitualmente el paciente con Parkinson presenta este tipo de estreñimiento, pero en ocasiones refiere problemas a la hora de evacuar, en la maniobra de expulsión de las heces, y en ese caso realizaremos una manometría rectal, que consiste en introducir una sonda fina por el ano que nos permite detectar las presiones de los esfínteres, así como la maniobra defecatoria. Si se detectara un problema a ese nivel, se ofrece al paciente rehabilitación.
Si el síntomas consultado es disfagia se realiza gastroscopia, para descartar cualquier problema orgánico que lo pudiera producir como hernia de hiato, enfermedad por reflujo, o la presencia de algún tumor. Si esto se descarta, haremos una manometría , que va a objetivar a tiempo real la motilidad del esófago.
En cuanto a la diarrea, es muy importante determinar si la diarrea presenta una duración de más de 6 meses, por lo que tendremos que descartar mediante analíticas y muestras de heces la presencia de enfermedades malabsortivas, inflamatorias… y si fuera necesario realizar colonoscopia.

Dado que tienes mucha experiencia en tratar a pacientes con Parkinson, ¿nos podrías contar en base a ello lo más importante que has observado durante estos últimos años?
Mi experiencia es que si controlamos el estreñimiento y hacemos una dieta adecuada, la enfermedad no presenta tantas fluctuaciones.

Finalmente, la investigación apunta a que la enfermedad de Parkinson empieza por el intestino. Hay estudios que han demostrado una afectación patológica precoz intestinal y parece que la enfermedad ascendería por el nervio vago hasta el cerebro. Incluso la vagotomía parece reducir la probabilidad de desarrollar Parkinson, lo que apoyaría esta idea. ¿Tú que opinas al respecto?; ¿juega la microbiota intestinal aquí algún papel?
Los problemas de movimiento y control muscular son causados por una pérdida progresiva de células productoras de dopamina en el cerebro, y en recientes estudios se ha descubierto que los grupos de proteínas alteradas que están implicados en el Parkinson también aparecen en las neuronas que en el intestino se encargan de la producción de dopamina. Y en otro estudio se observó que por la distribución de esas proteínas, en personas que fallecieron de Parkinson, el problema comienza en el intestino y luego se disemina y fluye hasta el cerebro a través del nervio vago. Es importante destacar que el 60% de la producción de dopamina tiene lugar en el sistema nervioso entérico, y cómo hemos comentado anteriormente hay una conexión entre intestino y cerebro a través de llamado eje intestino (microbiota) - cerebro; por tanto opino que la microbiota tiene un papel importante en esta enfermedad, aunque creo que se necesitan estudios en práctica clínica que confirmen esta hipótesis.

Pues yo creo que con esto es suficiente. Muchísimas gracias por toda la información y tu tiempo.
Muchas gracias a vosotros. Ha sido un placer haber podido participar.


Pues esto ha sido todo. Espero que os resulte de interés. Y recordad, como alguien dijo, “somos los que comemos”, luego debemos cuidar nuestra alimentación al máximo y la recomendación es una dieta personalizada elaborada por un especialista en la materia.

4 Comments

  1. henry calle dice:

    Yo opino que el estreñimiento produce en terminos generales lo que seria en definitivo ENFERMEDAD,porque la no correcta evacuacion, se van absorviendo toxinas a todo el organismo y por ende a todos los organos,claro que determinado por el tipo de alimentacion,el estres,lo que se piensa,el sufrimiento ,etc.El organismo es un complejo sistema unico e integral,por lo tanto,no solo se enferma un organo o un sistema ,sino todo el cuerpo fisico,mental,causal.Todo proceso patologico organico empieza en la mente,cerebro y organo.Personalmente considero que sin desconocer el desarrollo investigativo y tecnologico de la medicina convencional,los diagnosticos medicos se dan en todos los casos en base a sintomas o sindromes localizados en cualquier segmento del organismo,y muchas veces procesos que no atinan ni siquiera a dar un diagnostico porque simplemente no entendemos que la mal llamada enfermedad no es mas que la alteracion integral de todo el organismo,yo no entiendo como el cuerpo humano puede enfermarse por partes,ni tampoco entiendo como los doctores pueden especializarse en un organo o un sistema,eso para mi es caer en la incapacidad y el desconocimiento de la integridad del ser humano,que es mente,cuerpo y espiritu,cuando entendamos esta trilogia,entonces la medicina sera hecha por verdaderos medicos,y dejaremos por lo tanto de hacer medicina patas arriba y ademas penosamente mercantilista.Resalto solo un hecho,siglos atras vino a este planeta el MEDICO DE LOS MEDICOS,EL MAESTRO JESUS EL CRISTO,que solo con imponer sus manos,curaba cuerpo y alma,y el no lo dijo acaso,que lo que me ven hacer,ustedes tambien lo pueden hacer y aun cosas mucho mayores.Este es mi comentario y si alguna persona se incomoda o se ofende me disculpen.

    • Fundación Curemos el Párkinson dice:

      Gracias por su comentario. Que la disfunción del tracto gastrointestinal está relacionada con la enfermedad de Parkinson y que el estreñimiento puede ser un síntoma muy precoz parece muy claramente contrastado según muchos estudios de investigación. Por supuesto, tal y como comenta, la afectación a nivel digestivo repercute en el cerebro. Un ejemplo claro es la encefalopatía hepática; cuando el hígado no funciona el estreñimiento favorece la llegada de toxinas al cerebro, y de hecho, estos pacientes mejoran con laxantes. Por otra parte, es absolutamente imprescindible para poder avanzar en el conocimiento poder disponer de expertos focalizados en algo concreto, por ejemplo en el Parkinson u otros trastornos del movimiento. Más aún, hay expertos en cirugía del Parkinson, en distonía, etc. La focalización en algo mejora el conocimiento y es imprescindible para poder avanzar (extrapolable a todos los ámbitos de la vida), aunque también necesario disponer de por ejemplo, médicos más generalistas dado que como comenta todo debe evaluarse en su conjunto. Hay veces que un paciente con Parkinson tiene otras enfermedades que afectan y pueden ser más invalidantes. El médico siempre lo debe contemplar en su conjunto, y de hecho así se hace. Un saludo y gracias.

  2. quely dice:

    sufro de estreñimiento antes de tener pk. hace 21 años tengo esta patologia
    si fuera posible me gustaria que me dieran una dieta para seguir para combatir el estreeñimiento
    me la podrian mandar a mi correo quelyf@hotmail.com
    muuuchas gracias

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